En la sala de espera de la vida ,hay unos periódicos de ayer ,algunos libros no leídos y algunas fotos amarillas por el tiempo.
Te sientas en un silla y observas en el televisor a tu ciudad ,ves a Guayaquil desde un noticiero.
Ves a Guayaquil como es y no como quisieras que sea.
Y buscas las cosas reales ,te encuentras en la calle de la mano de tu suegra y vas a la tienda donde la "manaba" y al escuchar como regatea al comprar unos aguacates.
Escuchas a una mujer que le cuenta a otra que su hijo lleva algunos meses en el hospital y el dinero se esta terminando.
En ese momento recuerdas una frase de tu madre que me dijo ,mijito cuando la gente está enferma y no hay medicina deben tener fe.
Ves que esas cosas son reales, son casi mágicas y suceden en los barrios de esta ciudad.
Al ver la ciudad con ojos de poeta o de filósofo te subes a un taxi y ese man te dice jefe puedo apagar el aire condicionado que la gasolina ha subido.
Llegas a alguna calle del sur ,y ves que la arquitectura ha cambiado ,es la parte vieja de la ciudad.
Las casas de dos pisos con tumbados altos por el calor y largas columnas para dar un espacio cuando llueve.
Te comes un arroz marinero y tu familia cangrejo esos sabores son del manglar.
Y al escuchar una salsa de Ruben Blades y tomas una cerveza te pones un poco reflexivo y ese momento eres interrumpido por dos niños que te piden unas monedas.
Tu esposa te dice que este arroz marinero está más bueno que el de Samborondón.
Este es otro Guayaquil,madera de Guasmo ,de Guayacán y Ceibos y la gente con una actitud guerrera de frente a la vida que caracteriza al latino y su pasión.
Guayaquil no son los centros comerciales ,no son los delicuentes ni los perros callejeros ,
Guayaquil no son los políticos,
Guayaquil es un lugar en mi mente y un recuerdo que cuando tengo frio me da calor .
El Guayas es mi casa, viajo en mi sueños y donde veo una casa en un ingenio azucarero en una casa cerca de un río de árboles de mangos e iguanas.
Estoy mas cerca a Pascuales que al Malecón ,justo en un Guayaquil que no para de crecer y con los brazos abiertos recibe a todo el Ecuador ,que no le importa de donde eres ,basta que te pongas la camiseta asi sea azul o amarilla y grites goool.
A Guayaquil no lo debes entender ,lo debes sentir lo debes saborear en las patas gordas del cangrejo ,en un encebollado o al sentir la brisa del rio en tu rostro.
Elmachacas,filósofo de puerto.

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